Costos altos, precios internacionales inciertos y financiamiento escaso marcan el arranque de la planificación para la campaña 2026/2027 en el sur de Santa Fe.
La campaña 2025/2026 terminó mejor de lo esperado para el sur santafesino. Pero los productores de la zona de Rufino ya están mirando hacia adelante, y el panorama para 2026/2027 genera más dudas que certezas. El principal problema no es el clima —que por ahora acompaña— sino la ecuación económica.
Los insumos agrícolas aumentaron por encima de la inflación general durante el primer cuatrimestre del año. El gasoil, los fertilizantes y los agroquímicos tuvieron subas que en algunos casos superaron el 40% interanual. Mientras tanto, los precios de la soja —el principal cultivo de la región— se mantuvieron relativamente estables en dólares, lo que achicó los márgenes de rentabilidad para los productores medianos y pequeños.
El acceso al financiamiento también preocupa. Varios productores de la zona optaron por arrendar parte de sus lotes en lugar de trabajarlos directamente, una señal de que el capital propio no alcanza para cubrir los costos de la siembra. La Bolsa de Cereales de Rosario y entidades rurales locales coinciden en que la campaña que viene será de márgenes ajustados para quienes no tienen escala.
LO QUE SIGNIFICA: El campo en Rufino no es solo un sector económico: es la base de la economía local. Cuando los productores ajustan, el comercio, los servicios y la recaudación municipal sienten el impacto. Una campaña difícil en el campo es, con cierto rezago, una campaña difícil para toda la ciudad.
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