Los datos del mercado laboral del sur santafesino muestran estabilidad en el empleo formal, pero un aumento en la informalidad que no aparece en las estadísticas oficiales.
El empleo formal en Rufino y la región sur de Santa Fe se mantuvo estable durante el primer semestre de 2026, según los datos de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC para el aglomerado más cercano. La tasa de desempleo abierto se ubicó por debajo del 6%, en línea con la tendencia provincial. Sin embargo, ese número no cuenta toda la historia.
La economía local combina empleo agroindustrial —con sus picos estacionales de cosecha—, comercio y servicios, y un sector público municipal y provincial que es el principal empleador estable de la ciudad. Lo que los datos formales no capturan es el crecimiento del trabajo informal: changas, servicios no registrados y cuentapropismo precario que se expandieron en los últimos dos años junto con la inflación.
Desde el sector comercial, referentes locales señalan que las ventas cayeron en términos reales durante el primer trimestre, lo que presiona sobre el empleo privado. La campaña agrícola favorable podría compensar parte de esa caída en el segundo semestre, pero el impacto en el empleo urbano dependerá de cuánto de ese ingreso circule en el comercio local.
LO QUE SIGNIFICA: La estabilidad que muestran los números formales convive con una fragilidad real que no aparece en las estadísticas. El empleo en una ciudad como Rufino tiene mucho de colchón —el sector público, el campo— pero ese colchón tiene límites. Cuando la inflación le gana al salario, la economía doméstica se ajusta por el lado del consumo. Y eso se siente en cada local del centro.
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